Hace 20 años el mundo no imaginaba que sufriría tantas transformaciones. El cambio más esperanzador y que vislumbra perspectivas tangibles y serias para la humanidad es la existencia, permanencia, profundización y ampliación del BRICS.
Han pasado dos décadas y los países que componen el BRICS ahora comercian en sus propias monedas y sus transacciones no están más bajo el tutelaje absoluto del dólar. Los países activamente utilizan los pagos mutuos en monedas nacionales y algunos sobrepasan el 80 % porque entendieron que para ser soberanos deben salir del escrutinio de sus transacciones que hasta hace poco estaban bajo absoluta vigilancia de los Estados Unidos.
Rusia y China han demostrado con creces su capacidad de resiliencia, en circunstancias donde la potencia, hasta hace poco dominante, actúa con absoluta violencia, pues está herida de muerte y eso le hace ser más peligrosa.
Es cierto, no obstante, que los riesgos de sanciones y sanciones secundarias (ilegales, al margen de la ONU) existen, pero los BRICS y sus aliados han demostrado que pueden cambiar esas reglas de juego. Se puede decir con firmeza que el mundo sometido hasta hace poco por el dólar ahora cuenta con nuevas alternativas.
Pero un resultado aún más esperanzador y real en BRICS es que el tejido social, empresarial, universitario, institucional y gubernamental se profundiza día a día.
La cumbre del BRICS en Nueva Delhi, su declaración y las distintas participaciones de sus líderes van más allá del discurso: estos 20 años de existencia de la alianza ha mostrado con creces su capacidad de liderar, modelar y proponer al mundo un nuevo paradigma. La Declaración de Nueva Delhi y, en especial, los discursos de los líderes han sido claros al respecto.
El anfitrión de la cumbre de BRICS, Narendra Modi, sabe que el impulso logrado por la alianza debe continuar su camino y se refirió a la actual pirámide de la gobernanza global de toma decisiones, donde el Sur Global, que se encuentra en la base de la pirámide, no toma decisiones, pero es profundamente afectado por ellas y, peor aún, no puede influir en esas decisiones. Propuso generar como BRICS una hoja de ruta para transformar esta pirámide, donde el desarrollo de la humanidad esté en el centro de cada esfuerzo, para un mundo más inclusivo y próspero.
Ese mundo más inclusivo y próspero no es solo tarea de BRICS, es de todos.
Los desafíos que nos plantean los líderes del BRICS implican, desde todos los ámbitos, profundizar las relaciones de mutuo respeto, incrementar las redes de cooperación para enfrentar desafíos y problemas que no tienen fronteras. Eso solo se logrará con un mayor involucramiento de los líderes gubernamentales y de sociedad civil en su conjunto de los países del Sur Global.
Si queremos vivir en un mundo donde quepamos todos y tengamos una vida digna, es absolutamente prioritario superar el reduccionismo del modelo globalista guerrerista, energívoro, que con sus redes sociales vacían las mentes de millones mediante mecanismos de manipulación algorítmica.
Valga aquí recordar el libro The Technological Republic: Hard Power, Soft Belief, and the future of the West, de Aleksandr C. Karp y Nicholas Zamiska. Karp, quien es CEO de Palantir Technologies, apuesta a que “su república”, es decir, los Estados Unidos, logrará el triunfo de sus objetivos mediante el uso de programas y la inteligencia artificial en la guerra. Por cierto, Palantir proporciona actualmente esos elementos para la destrucción no solo en Palestina, pero también de líderes en otros países.
El mal uso de la inteligencia artificial y, en general, de la tecnología digital ya no es solo amenaza, sino una cruda realidad; por tal motivo, no puede ser menospreciada. BRICS reconoce las bondades de la tecnología digital para mejorar la calidad de vida de las personas y mejorar la gobernanza de los países; no obstante, alerta sobre los peligros y, para ello, ha creado un instituto para el estudio de las redes del futuro y los especialistas discutieron el tema en el foro digital de BRICS.
Otro tema crucial de actualidad en el mundo es la salud. Mientras la potencia agonizante y sus seguidores se ocupan de hacer guerras y elaboran programas para dominar el mundo, el conjunto de líderes BRICS se preocupa de temas de salud que afecta a millones, más allá de las fronteras de su alianza, y que deben ser solucionados. Tal es el caso de la tuberculosis. Ese no es un tema menor, pues afecta la salud, la economía de las personas afectadas y la salud pública en general.
Dos temas clave, entre los 140 puntos de la declaración de Nueva Delhi, son los referidos a la seguridad alimentaria y la seguridad energética. Para tal efecto, los BRICS crearon los mecanismos para garantizarlas y continúan mejorando la cooperación. Esto es aún más importante en la actual situación, cuando la potencia agonizante agrede militarmente, asesina, amenaza, extorsiona y secuestra con el fin de lograr acaparar recursos.
Cabe asimismo subrayar aquí uno de los acontecimientos destacados de la cumbre celebrada en Nueva Delhi del 11 al 13 de septiembre de 2026, y me refiero a la ovación que recibió el presidente ruso Vladimir Putin al ingresar al foro empresarial de BRICS.
Los aplausos y emoción de los asistentes se pueden calificar como un reconocimiento a la valentía y soberanía de Rusia en su conjunto. Rusia nunca se fue de los espacios de diálogo internacional, pero hubo intentos serios de anularla y humillarla. Esa etapa ha concluido. Rusia junto a los países del BRICS+ y sus aliados son el faro que puede y debe conducir hacia ese paradigma llamado mundo multipolar.